
¿Perdona? ¿He leído bien?
¿A Harry Styles? ¡Pero si es el hombre perfecto de la cultura pop!
Hace unos años, preguntar si el mundo estaba empezando a odiar a Harry Styles habría parecido un crimen. Pero últimamente… algo ha cambiado.
Hay algo fascinante en ver cómo internet construye una imagen perfecta de una celebrity, elevándola al nivel de Dios, solo para reirse cuando cae. Sí, solo para después aburrirse de adorarlo y convertirlo en una diana fácil.
¡Y ojo! Harry tiene mucha responsabilidad en la distancia emocional que ha marcado con la gente. Harry Styles ha desaparecido… si lo encuentran, estará paseando con su prometida sin parar. Y muy bien, claro está. Pero desaparecer en esta era donde estamos crónicamente online es muy peligroso y pasa factura.
En lo artístico, su comeback single, Aperture, dividió a los fans y fue la grieta inicial por la que se coló la primera ola de hate. Pero cuando llegó la actuación de los BRIT Awards… por esa grieta se coló hate, pero también muchos memes, mucho cringe y muchas ganas de cuestionar a Harry Styles como artista.
No sé Harry qué esperaba con esta actuación, pero me dio la sensación de estar viendo a alguien intentando provocar una reacción concreta y causando exactamente la contraria.
De repente aparecieron palabras como “flop era”. Y aquí es donde quiero profundizar…
¡NOS ENCANTA DECIR QUE ALGUIEN ESTÁ EN SU FLOP ERA!
Porque la cultura pop es lo mejor que tenemos, pero es cruel como la vida misma. Ajá. Nos encanta lanzar al estrellato a una artista, pero nos gusta todavía más pisotearlo cuando cae.
También el hecho de convertirlo en la perfección personificada para acusarle después de ser un aburrido por ser tan perfecto.
Y ahí está la cuestión. No creo que la gente odie a Harry Styles. Creo que la gente ha desconectado. Tanto nosotros como él mismo, nos hemos cansado de lo perfecto.
Analizar a Harry siempre ha sido complicado porque nunca se ha entregado del todo al público. Pero también… ¿cómo no entenderlo?
Harry Styles lleva sobreviviendo a la sobreexposición desde que apareció en The X Factor siendo prácticamente un adolescente. Lleva más de una década siendo observado constantemente. Y aunque claramente ha aprovechado esa fama —porque sí, Harry sabe perfectamente cómo hacerlo — también da la sensación de que nunca ha terminado de sentirse cómodo dentro de ella.
Nunca pareció disfrutar del circo de paparazzis ni ha sido transparente con su vida privada. Y probablemente por eso el debate eterno sobre su sexualidad, el queerbaiting y la obsesión pública por destaparlo han terminado convirtiéndose en una jaula para él.
Y honestamente, no creo que esto sea el principio del fin para Harry Styles. Creo que solo está probando otras cosas, jugando a no ser el hombre perfecto de la cultura pop. Tal vez, aprecie todo este hate porque significa el final de una etapa en la que ya no se sentía cómodo.
¿Quién podría odiar a Harry Styles?
˚ ༘♡ ⋆。˚ ❀

— The Nowhere Girls Journal (@thenowheregirlsjournal) -`♡´-
